martes, 19 de junio de 2012

Protagonistas del Ajedrez Escolar II: Pablo Lafuente




FICHA TÉCNICA
Nombre completo: PABLO AUGUSTO LAFUENTE
Fecha de nacimiento: 20/02/1985
Título: GM (Gran Maestro Internacional de ajedrez), logrado en el año 2008 a los 23 años.
Algunos logros: 
Fue 5 veces Campeón Argentino en categorías promocionales (Sub10, Sub12, Sub14, Sub18 y Sub20); 3 veces Campeón Panamericano (Sub10, Sub 12 y Sub 20); representó al país en 6 campeonatos mundiales (sub10 a sub20) y en las Olimpíadas 2010,  disputadas en Rusia. Allí, con 8,5/11, fue el mejor jugador argentino y uno de los mejores 4tos. tableros de la competencia. Ha ganado diversos torneos abiertos y ha sido distinguido con el premio Revelación Clarín 2002, Jorge Newbery 2007/2008, el Konex 2010. 
Fue Olimpia de Plata 2010 y es, actualmente, el sexto mejor jugador del país.



Una breve semblanza de Pablo a cargo del MF Gustavo Águila
«Lo conocí cuando contaba sólo con cinco añitos. Era de preescolar y jugaba de igual a igual con los de primer grado. Tenía fuertes convicciones, por lo que eran frecuentes sus discusiones sobre "tocaste", "soltaste",  habituales en el ajedrez escolar.
A la par que concurría a los torneos escolares, comenzó a jugar en el Círculo de Villa del Parque, siempre acompañado de su papá, su mamá y su hermana, donde asombraba que un chico lo hiciera en forma tan madura. Luego, se incorporó al grupo que participaban de las clases que Marcelo Reides, su gran profesor por más de una década, y yo dábamos en Rey de Oro. Pablo, con sus nueve años, comenzó a mostrar indicios de la característica fundamental de su estilo: una muy buena apreciación para los factores posicionales que sobresalen en determinada posición y una gran intuición y técnica para explotar pequeñas ventajas. Nos maravillaba esa paciencia para imponerlas y que rara vez viéramos "colgadas típicas de la edad". Sus logros no tardaron en llegar en todas las categorías promocionales en las que participó hasta el título máximo de Gran Maestro Internacional de ajedrez.
Los años han pasado: Pablo es hoy un referente del “nuevo ajedrez argentino” y mantiene los mismos talentos que mostró en su niñez acompañado de una asombrosa humildad que contrasta con algunos engreídos maestros de nuestro medio.»

Contanos tus primeros pasos, ¿cómo llegaste al ajedrez?

Comencé a jugar al ajedrez a los cinco años. Mi papá fue un aficionado que solía reproducir las partidas publicadas en el periódico cada fin de semana. Después de algún tiempo de aguantarme las ganas, no me contuve, e indagué acerca de ese tablero y extrañas piezas que iban y venían. No hubo muchas fichas puestas en mí al comienzo: el ajedrez no era en absoluto un juego o actividad adecuada para un niño que era insoportablemente inquieto. Sin embargo hubo algo que me cautivó y atrapó. Que me atrapó en el sentido más literal de la palabra, pues desde entonces no ‘pude’ dejar de jugar al ajedrez.
Tuve ajedrez en mi escuela primaria (la número 3 D.E. 18). Mi profesor allí fue Pedro Ahamendaburu. Para ese entonces ya estaba tomando clases con Marcelo Reides. Vivíamos muy cerca, y mantuvimos este entrenamiento durante nueve años. A través suyo, llegué a Rey de Oro, una institución que dirigían Gustavo Águila y Marcelo. Comencé a representar a Rey de Oro y a tomar también clases con Gustavo. Guardo un recuerdo muy lindo de aquellos años, así como también un gran cariño y aprecio por ellos: en esos años, cuando aún eres un niño, el desarrollo ajedrecístico queda supeditado a tu crecimiento y evolución como persona. Y es precisamente aquí en dónde el carácter del profesor juega un rol primordial.
Ya entonces participaba asiduamente en los torneos escolares de los días sábados, al mismo tiempo que asistía y competía en los clubs de ajedrez de Villa del Parque y Torre Blanca.

Pablo, exhibiendo con felicidad su trofeo, junto a su profe, el MF Marcelo Reides.


¿Qué recuerdos tenés del ajedrez escolar, de los torneos?  ¿Qué te aportó? ¿Hay algo que extrañes?

Después de tantos años, la mayoría de los recuerdos “ajedrecísticos” pierden su forma. No recuerdo ya resultados, triunfos o derrotas, colegios o torneos en los que me haya ido mejor o peor. Puedo decir, sin embargo, que conservo recuerdos muy gratos de los torneos escolares que nada tienen que ver con el ajedrez en sí mismo. Recuerdo los partidos de fútbol que se armaban en el patio, el compartir con otros chicos estos encuentros, transpirar y llegar chorreando agua a las partidas. Había que cumplir con la formalidad de la partida, claro, pero una vez finalizada, de nuevo a correr detrás de la pelota. Desde ya, no debemos olvidar las hamburguesas, panchos y gaseosas que consumía a cada rato! (las personas de la cooperadora me querían mucho ¿Por qué será?) Bueno, al fin y al cabo, era necesario recuperar energías, no?

Las derrotas: ¿cómo te las tomas? ¿siempre fue igual? ¿cuando estabas en el ajedrez escolar te bancabas perder? ¿Son necesarias realmente para aprender o no mirás más las partidas que perdiste?

Evidentemente, los resultados no siempre me fueron favorables. Y con cada partida que perdía se me venía el mundo abajo. Creo que este sentimiento es completamente entendible, y no creo que sea necesariamente malo. Lo importante es canalizarlo de forma positiva, la bronca no se va con facilidad, pero entender por qué se perdió, cuál fue el error y recuperarse rápidamente para enfrentar el nuevo desafío que representa la próxima partida. Me gustaría decir que veinte años después, me tomo las derrotas de otra manera, con mayor sabiduría. Me gustaría, pero …
Es imprescindible analizar esas partidas que hemos perdido, aunque nos duela. Asimismo, creo que tampoco debemos torturarnos: si determinada derrota ha dolido mucho, se puede dejar pasar algunos días, calmar ese sentimiento de angustia para retomar la partida más tarde y analizarla fríamente y con objetividad. Pero sí, es sumamente necesario hacerlo.

Cómo es tu relación con los rivales. El ajedrez es un juego individual pero hay buenas relaciones y amistades ¿cómo es jugar con un rival y amigo a la vez? 
Hay diferentes opiniones respecto a este punto. Yo creo que no es necesario odiar a tu rival para obtener buenos resultados. Tan sólo hay que concentrarse en la partida y jugar bien. Después de muchos años tengo amigos en el ambiente con los que, sí efectivamente, me resulta difícil enfrentarme. Y me parece que es un sentimiento normal y entendible. En cualquier caso, hay que enfocarse en el tablero sin importar contra quién estás jugando. Hace muchos años, algunas veces arreglaba alguna de estas partidas y hacíamos “tablas de amigos”, lo cual es un grave error. Es necesario jugar para progresar y el resultado de una partida jamás modificará – si es una amistad sincera- lo que sientes por tu amigo, o lo que él siente por vos.

Sos uno de los pocos Grandes Maestros que tiene el país. ¿Cómo se siente eso? ¿Cuándo te diste cuenta de que podías hacer ese “salto” y pasar de ser MI a GM? ¿Qué o quién te ayudó?

Es difícil detectar el momento en el que estás por dar un salto cualitativo. Estás ensimismado, y no siempre se consigue ver las cosas de forma clara. Y tal vez lo mejor sea eso, no darse cuenta. Si estás muy preocupado por el salto que estás por dar, podrías sentir una presión paralizante. Hay personas que te pueden dar opiniones, recomendaciones, que uno agradece enormemente, por supuesto. En cualquier caso,  siempre es uno el que tiene que manejarlo y llevarlo lo mejor que se pueda.

El blog está destinado al ajedrez escolar, así que una cuestión inevitable es ¿qué se te ocurre decirle a los chicos que empiezan a jugar, que a veces se ponen contentos porque ganan y a veces sufren porque pierden? O lo que te parezca.

Como decía antes, requiere mucha sabiduría asimilar de forma correcta los resultados. Ambos. Posiblemente asimilar una victoria, ser objetivo y sacar conclusiones de ella sea aún más difícil que hacer lo mismo con una derrota. Cuando perdemos sabemos que hicimos algo mal; en cambio cuando ganamos nos sentimos unos genios y creemos que no hemos cometido ningún error… esto es peligroso. Es necesario analizar cada partida sin importar el resultado. Y ser perseverantes con este trabajo.

Otra foto bien vieja: Pablo premiado en un torneo. Junto al MF Rubén Casafús.

Una anécdota del ajedrez escolar. 

Cuando era muy chico, seis o siete años aproximadamente, participé en una competición de resolución de problemas. Me resultó una prueba bastante complicada. En uno de esos días de prueba, mientras yo me exprimía la cabeza pensando, un chico terminó todos los problemas y salió en muy pocos minutos. Sólo luego de un buen rato (casi al día siguiente!) salíamos, agotados, el resto de los mortales. Lo más terrible no era que el chico terminara rápido, sino que hubiera hecho todos bien! Era realmente increíble. Pero hubo un ejercicio cuyo tema me quedó grabado… uno en especial que, aunque di el máximo, no pude resolver. Luego de una serie de jugadas se producía una coronación, pero el peón se convertía en ….. caballo!! Aquello fue toda una revelación para mí. El chico muy talentoso que resolvía todo era Juan Manuel Aranda. (NR. Juan Manuel jugaba en River Plate y asombraba -no solamente a Pablo y sus otros compañeros- sino también a los adultos, por su precocidad y habilidad para jugar y resolver problemas.)

¿Qué quedó en el ajedrecista de ahora de aquel ajedrecista escolar?
Como es lógico, después de tantos años, todo cambia. Lo que siento por el juego ha cambiado, y la pasión fluctúa a lo largo del tiempo. Pero si hay algo que conservo desde entonces, es la capacidad de asombro ante las genialidades y sutilezas que pueden producirse dentro del tablero. Y digo "dentro del tablero" y no "en una partida", debido a que muchas veces las variantes e ideas más increíbles nunca llegan a ser jugadas: descanasn ocultas en los análisis.

Si fueras una pieza de ajedrez ¿cuál te gustaría ser?

El péon. Estás obligado a ir hacia adelante, no vale retroceder…

Una casilla del ajedrez:

La casilla h1, porque desde las esquinas creo que se aprecia mejor el tablero. Si lo que se quiere es observar y no jugar, estar descentralizado sea quizás una ventaja.
Qué jugador del pasado te gustaría ser: 

Akiba Rubinstein (NR. Estupendo jugador polaco 1882-1961. Era serio candidato al campeonato del mundo. No se pierdan un ejemplo de su brillante ajedrez, Rotlewi-Rubinstein.)

El GM Lafuente, el MI Alberto Foguelman y el MF Marcelo Reides.

Qué te dio y qué te quitó el ajedrez: 

Me dio la posibilidad de conocer gente, y lugares. ¿Qué me quitó? ¡Chicas! =)

Jugador favorito/ídolo 

Doy la respuesta amarga: no tengo jugador favorito.

¿Desde cuando te considerás ajedrecista?


 Cuando finalicé el colegio secundario, de alguna manera tomé la   decisión de dedicarme al ajedrez

Pablo, en un reciente torneo escolar (5 de mayo), junto a participantes del mismo.

Le pedimos a Pablo que nos comentara dos partidas, una de su época escolar y otra más actual.
Comenzamos con una que jugó a los ocho años:






Y otra más reciente ante un GM de EE.UU.





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martes, 5 de junio de 2012

La visita del Gran Maestro Alexei Shirov

El GM Alexei Shirov, nacido en Letonia en 1972 y miembro de la élite del ajedrez mundial desde hace varios años, estuvo de visita en Argentina y participó de actividades realizadas por nuestro programa de Ajedrez Escolar.

En primer lugar, estuvo en la escuela 17 D.E. 17. La escuela preparó el recibimiento para el Súper GM. También estuvieron presentes "nuestro"  GM Pablo Lafuente,  alumnos de escuelas de la zona y autoridades del GCBA. Los alumnos de la escuela anfitriona, a cargo del prof. Javier Tato, le hicieron un mini reportaje y hubo un recital de Tocada Movida.

Finalmente, Shirov estuvo en el torneo escolar de la escuela 7 D.E. 10. En ese torneo, los alumnos de 4º a 7º grado participaron de la "Olimpiada de Táctica Alexei Shirov". Los ganadores recibieron su premio de la mano del propio Alexei.

He aquí imágenes de ambos acontecimientos:

Reides-Shirov-Lafuente

Shirov jugando con el ministro Esteban Bullrich. Los alumnos, expectantes.

El GM responde a las preguntas de los alumos.

Una vista general.

Tocada Movida y la participación de los alumnos

Tocada Movida y una foto con el GM Shirov


Shirov en el torneo, durante la entrega de premios.


Más fotos, click en la foto que sigue
Shirov en el Torneo de la 7 D.E. 10